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El miércoles 2 de diciembre en la Fundación Entredós (c/ Marqués Viudo de Pontejos, 4, Madrid) a las 20 horas, se presenta el libro de la poeta Noni Benegas De ese roce vivo. Con la presencia de la autora y la presentación de María García Zambrano.

«La madre en el centro de este nuevo libro de la poeta argentina Noni Benegas,
hilvanado con memoria, amor, dolor, y el fulgor de unos versos
que caen como fragmentos de un yo que se desnuda siendo.
La poeta explora esa relación esencial y primigenia con la madre, su madre,
desde múltiples lugares que van a dar a un centro, ilimitado.
Os invitamos a escuchar su voz y a descubrir
un trabajo minucioso de cincel y carne, en este libro.
» (María García Zambrano)

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Retinea en lo oscuro una claridad

de día en pie,

solar poro de la mañana

clara alumbra

……………………y neta

contrasta

asume, asienta,

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y lo que ve, viera o viendo

viviendo va

como si luz fuera

todad oscuridad.

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Noni Benegas. De ese roce vivo

carmen moreno.poemas

Atrevimiento y verdad; dos poemas de Carmen Moreno.

Gracias.

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Palabra por palabra

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Somos palabras de mundos,

de muros de pares,

de parias, de extraterrestres

vacacionales, de tiempo,

de jefes, de besos,

de préstamos, de amor,

de odio, de ti, de mí.

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Palabra por palabra

construiremos Bagdad.

Nombraremos Gaza y Ruanda,

sscribiremos Bosnia

con la vergüenza nuestra,

gritaremos negro y será

sólo un color más,

suscribiremos la heterosexualidad

como algo, por qué no, normal.

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Diremos verdad y ostia

y dios y mentira y paz

para construir lo cierto de la historia:

Que no hay paz si dios

sigue mintiéndonos

con esta impunidad.

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Diremos patria y serán mis dudas;

diremos guerra y me lamerás la espalda;

diremos sangre y será sólo

la excusa para hablar de nuestros hijos.

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11M

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Ahora que no cumplo años

y sumo metralla;

ahora que mi patria es esta

que ocupa mi lugar;

ahora que el camino es de ida y vuelta

a las pieles que ya no existen;

ahora que los siglos se miden

por ecuaciones macabras

de números y meses;

ahora que va siendo el tiempo de gritar

salimos a escribir en la ciudad

los nombres que nos sangran

aún en las manos.

Ahora que la lista es tan larga

y la espera es letal

y el hombre desprecia al hombre

y sobrevivimos sepultando nuestras lenguas.

Ahora que hago planes de pasado

y llueve sobre las palabras

que no hieren, ni arrebatan,

ni arrancan piernas o miradas.

Ahora que, tal vez, regrese el Mesías

ahora que, tal vez, ser otros

sea una probablilidad entra tantas.

Carmen Moreno

«El árbol de Francis Ponge es un árbol que ha observado a Francis Ponge y se describe tal como imagina que éste podría describirlo. Extrañas descripciones. En ciertos aspectos, parecen del todo humanas: es que el árbol conoce la debilidad de los hombres que sólo hablan de lo que saben; pero todas esas metáforas tomadas del pintoresco mundo humano, esas imágenes que hacen imagen, en realidad representan el punto de vista de las cosas sobre el hombre, la singularidad de una palabra humana animada por la vida cósmica y la fuerza de los gérmenes; por eso, al lado de esas imágenes, de ciertas nociones objetivas –pues el árbol sabe que entre ambos mundos la ciencia es terreno de entendimiento– se deslizan reminiscencias procedentes del fondo de la tierra, expresiones en vías de metamorfosis, palabras en las que, bajo el sentido claro, se insinúa la espesa fluidez de la excrecencia vegetal. [...] A decir verdad, las descripciones de Ponge comienzan en el momento supuesto en que, estando terminado el mundo, acabada la historia, casi hecha humana, la naturaleza, la palabra pasa delante de la cosa y la cosa aprende a hablar. [...] De este modo se constituye en voluntad mediadora de lo que asciende lentamente hacia la palabra y de la palabra que baja lentamente hacia la tierra, expresando, no la existencia anterior al día, sino la existencia de después del día: el mundo del fin del mundo.» (Maurice Blanchot, “La literatura y el derecho a la muerte”, en De Kafka a Kafka).

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Francis Ponge. Dos poemas de Tomar partido por las cosas

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Los árboles se deshacen en el interior de una esfera de niebla

Entre la niebla que envuelve los árboles, las hojas les son robadas; las mismas que, desconcertadas por una lenta oxidación y mortificadas por la retirada de la savia en provecho de las flores y frutos, desde los grandes calores de agosto ya estaban menos unidas a ellos.

..En la corteza se labran regueros verticales por donde la humedad es conducida hasta el suelo, desinteresándose de las partes vivas del tronco.

..Se dispersan las flores, se desprenden los frutos. Desde la edad más temprana, el abandono de sus cualidades vivas y de partes de su cuerpo ha llegado a ser para los árboles un ejercicio familiar.

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El fuego

El fuego hace una ordenación: primero, todas las llamas se mueven en un sentido…

..(No se puede comparar el modo de andar del fuego más que con el de los animales: debe dejar un lugar para ocupar otro; camina a la vez como una ameba y como una jirafa, salta con el cuello, repta con un pie)…

..Luego, mientras las masas contaminadas con método se desploman, los gases que escapan se van transformando en una sola rampa de mariposas.

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Francis Ponge. Trad. Miguel Casado. En el volumen recopilatorio: La soñadora materia, Galaxia Gutenberg)

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De Desplazamientos, desprendimientos

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¿Dónde apoyar la cabeza?

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Un cielo

un cielo porque ya no hay tierra,

sin un ala, sin un plumón, sin una pluma de pájaro, sin un vaho

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estrictamente, únicamente cielo

un cielo porque la tierra ya no está

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Después de la explosión de grisú en la cabeza, el horror, la

..desesperación

después de que ya no quedara nada, todo devastado, horadado,

..perdida toda salida

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un cielo glacialmente cielo

.

Ahora obstruido, atascado, atestado de restos;

cielo a causa de la migraña de la tierra

desprovista de cielo

.

un cielo porque ya no hay ningún lugar donde apoyar la cabeza

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Atravesado, encogido, recogido, recortado, descompuesto

intermitente, irrespirable entre las explosiones y el humo

..bueno para nada

.

un cielo en adelante irrecuperable

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Henri Michaux. Trad. Silvio Mattoni (Henri Michaux, Antología poética 1927-1986, Buenos Aires, Adriana Hidalgo editora, 2002)

Antonio Porchia (1)

El no ser feliz es lo único que pagan todos, y es lo único que podría obtenerse por nada.
A. Porchia

me vive la contradicción de ser piedra y estar muda

la palabra resuena en la campana desafinada del ojo

el jardín, leve como una pelea de almohadas, se cubre de sueños

un ángel con traje de luces es aún más oscuro

un muro tejido de lluvia, el barro aguarda la caída

………………………………………………………darse contra el muro es crearse

la soledad es un harapo que me protege del frío

Hainuwele, enamorada del Señor de los bosques, se ofrecerá con absoluta naturalidad, perdiéndose a sí misma en el encuentro con su amado como lo haría cualquier devoto de un dios, o de la Diosa, en India. El sacrificio, el acto sacro, no es sino la descarga, el desasimiento de lo que en nosotros se distingue de todo lo demás, en este caso del bosque. Es el acto último de la voluntad que deja de ser propia y entra a formar parte de la danza”. (Chantal Maillard)

Este atípico mes de noviembre es también un regalo; Chantal Maillard publica dos libros: Tierra prometida (editorial Mil razones)y Hainuwele y otros poemas (Tusquets). Hainuwele me ha acompañado estos días, y no puedo más que recomendar la lectura de este libro tan necesario. Que sean sus poemas los que hablen:

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Si preguntan quién soy, contesto:
vibro a mayor velocidad que un árbol.
Y si preguntan qué desei, digo:
quiero asistir al parto de las hadas
en los nenúfares.
Pero mi voluntad cada vez se parece más
a mi destino: vibrar alto y fuerte
como la última mujer
que danzase con alas de libélula.
Si preguntan por mí diré
que la mirada del hombre es de cristal
que refleja el deseo y hace al mundo a su imagen.
Yo seré aquello que tiñe de rojo
el cristal afilado
cuando la sangre brota más veloz
que la savia de un árbol
herido:
la imagen de la luz cuando amanta.

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* * *

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Ayer cae la lluvia
mañana leopardos

Las niñas cantan amasando el barro
en la ribera.
Como un felino el lago eriza
su pelaje manchado y se estremece
bajo la lluvia parda.

Ayer nace mi padre
mañana nazco yo

Sonríes sobre el agua.

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Chantal Maillard, Hainuwele y otros poemas. Tusquets, 2009


polvo

polvo

.

primero

un viajar inmóvil

un cansancio

desmoronado

en el aire

un desprendimiento

que no conoce

vibración

…………….y después

la calma

me acumula

en las estrías

de la piedra

y lentamente

erosiono

mi morada

réflex-iones rock


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Una convocatoria que acaba de llegarme. Quienes podáis, no dejéis de pasaros esta noche por el Oeste celeste (calle Buenavista 18, Madrid) a las 21h. Lectura de poesía y la guitarra  de Martín, ¿hay mejor forma de acabar el día… o de comenzar a acabarlo?

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Callejón del Aire, Antequera (Málaga)


un vuelo como un robo — duración que desteje el viento: dejo que me lleve hacia
el vidrio roto de su cielo

en el callejón del aire, la luz tiembla desasistida —entiendo su dudar, que enciende
a tientas mi certeza

no hay brisa que no ahogue una palabra, ni ola que no acabe en balbuceo: en la orilla alguien canta, y no lo sabe

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